El snowman en los Alpes

Reseña Escrita por Javier Barreda
Verano 2010

Les voy a contar una de las experiencias más chidas que he vivido…

Hace pocas semanas estuve metido en los Alpes, me la pasé ahí por 12 días, íbamos solamente mi amigo Ricky Chapa y yo Javier Barreda. Desde antes de que me fuera de intercambio, ya teníamos planeado esta aventura, y para la última semana de junio le cayó Ricky a visitarme a Italia.

Primero nos fuimos a Berlín, pero por errores de logística y unas irlandesas, perdimos el vuelo de regreso. Cuando ya pudimos llegar a mi depa en Piacenza (it) eran las 2am y teníamos que agarrar un tren a las 4:30am que es el que nos dejaba lo más cercano posible al Monte Rosa, 2do más alto de los Alpes. En esas dos horas hicimos en chinga las mochilas para vivir dos semanas en las montañas, con todo el equipo técnico, ropa y comida, mi casa era un desmadre! algo así como cuando 10 personas estábamos en casa de Mikel antes de partir a los Pirineos. Se supone que una amiga nos iba a dar raid de mi casa a la estación, pero cuando eran las 4:20 ella no estaba y teníamos 10mins para llegar. La única esperanza eran las bicis y como buenos ciclistas nos trepamos y le dimos bien duro, aplicamos el drafting con mochilas de 20kgs y a mitad de camino pasa mi amiga, abandonamos las bicis, nos trepamos al carro y cuando llegamos a la estación faltaba 1minuto para que partiera el tren, corrimos y que nos cierran las puertas y grito NOO!!! y me pongo a pegarle a una puerta, se asoma el “capotreno” y le ruego que nos deje subir y ya se puso buena onda, se detuvo y nos abrió las puertas. Con toda la adrenalina, la aventura había comenzado.

Cambiamos de tren en Torino, nos bajamos en Pont Sant Martin, tomamos un bus que nos llevaba a Gressoney y luego a Stafal (1,800msnm), eran las 12pm, sin dormir por dos noches y cansados, pero el transporte había acabado, ahora le toca a nuestros pies. Hicimos parada técnica en la última parte de civilización, para desayunar, cargar agua y disfrutar de un baño público. Justo ahí estaba el teleférico que te lleva cerca del refugio Mantova (3,400 msnm) y se veían los alpinistas pero con pinta de turistas, trepándose a las cabinas, todos nos veían raro, yo creo que por traer unas mochilas enormes y por preferir hacer todo a pie, que usar un teleférico. Ya después me explicaron que lo que los mexicanos estábamos haciendo se le llama estilo Purista. La meta para cada día era hacer desnivel de 1,000mts. Gracias a mapas, brújulas y altímetros, a las 5pm ya habíamos llegado a los 3,000msnm, esto es 1,200mts de desnivel, estábamos contentos por haber pasado nuestro objetivo y sentirnos fuertes. El pedo es que nos cayó una tormentita y tuvimos que buscar un lugar para levantar nuestro campamento. Después de instalarnos, cenar, derretir hielo, era hora de dormir. 1er noche. Al 2do día la meta era llegar al refugio Gnifetti (3,600) pasando por el Mantova, aquí ya tuvimos que usar crampones y piolet, leer más cuidadosamente el mapa, pues todo era blanco y casi no había huellas, y con una que otra escaladita en roca bien coqueta. Llegamos. Aquí fue donde la gente notó mi acento malo de italiano y preguntaron de dónde éramos, MÉXICANOS! se asombraron por venir de tan lejos, por ser dos chavos sin guía y aventarse la aventura al estilo purista. Cocinamos en el refugio. 2da noche y estamos nerviosos. Dentro de pocas horas vamos a atacar las cumbres del Monte Rosa. 3am despertador y 4am estábamos asegurando la cuerda, arneses, crampones, casco, piolet. Despacito, a paso alpino y ahí vamos comiéndonos los metros verticales hasta llegar a los 4mil mts, merece una foto, seguimos caminando y oh sorpresa!! tengo bajo mis pies una grieta, tan profunda que no se ve el fondo. La neta me dio miedo y me eché para atrás, dejamos pasar al grupito que iba detrás y lo único que hicieron fue darle un saltito JAJAJ entonces seguimos el ejemplo y le seguimos. La primer cumbre la tenemos a nuestra derecha, la Pirámide Vincent, dejamos el zigzag y atacamos recto, lo logramos! 1er cumbre de nuestra expedición. Podíamos ver las demás: Giordani, Cuerno Negro, Ludwigshohe, Parrot, Lyskam, Gniffetti, Zumstein, Dufour. Empezamos a hacer los columpios, y con varias palas de buena pendiente y otras crestas que te hacen temblar las piernas, llegamos a otras dos cumbres, Ludwishohe y Parrot, ya estábamos a 4,400 y el mal de montaña se empezaba a sentir. Pero faltaba atacar la última cumbre del día: Punta Gniffetti y llegar al refugio más alto de Europa, Refugio Margherita, casi 4,600. La última subida me rompió, varias veces el mal de montaña me hizo llegar al piso, “tan cerca pero tan lejos” pues veíamos muy cerca el refugio pero no avanzábamos, la cabeza explotaba y el agua excaseaba. Después de 7 horas, llegamos a nuestro destino final, y con mucho mal de montaña nos registramos en el refugio y empezamos a derretir hielo y cocinar, pues nuestros cuerpos estaban muy mal, mandé a ricky por comida que faltaba y el wey nunca regresó, se quedó dormido con el atún en la mano mientras yo abajo estaba tratando de soportar a un italiano que quería que le enseñara español, hasta me invitó una cerveza, pero yo estaba tan mal que le dije que no me hablara y terminé de cocinar el couscous con salchicha para irme a la cama. Fue la peor noche, cabeza reventando, calentura, vómito, nauseas, dolor de estómago, sin apetito, 12 horas tirado en cama y no pude dormir. 3er noche. La meta del siguiente día era hacer la punta Zumstein, pero por mi estado de salud abandonamos esa cumbre y le dimos para abajo, muchas paradas para que me recuperara hasta que llegamos a los 3mil, se supone que debo de mejorar, pero no. Mi cuerpo sigue muy mal, en todo el día sólo he podido ingerir un chocolate, armamos campamento y me meto en mi sleeping y sufriendo se pasa la 4ta noche. Amanecemos, seguimos bajando hasta stafal, bus hasta PSM, tren hasta Aosta y seguía malo, le pedí a ricky pasar la noche ahí, fuimos a un super y yo tenía que comer, nos armamos de fruta, leche, pan, jamón y queso y me ayudó a mejorar, pero aún el dolor de estómago/vejiga/apéndice no pasaba y la continuidad de la expedición peligraba, ricky estudia medicina y me dijo que si seguía con ese malestar extraño no podíamos seguir, teníamos que ir a un hospital. 5ta noche.

Gracias a las amenazas, mi mente ayudó a mi cuerpo y me sentía un poco mejor o al menos eso quería creer, entonces en rumbo a: Mont Blanc. Así que tren hasta St Pre Didier, bus Courmayeur-Chamonix, tren Chamonix-St Gervais y como llegamos tarde, ya no había trenesitos para subir. nos escondimos en un parque y pasamos la 6ta noche. Al siguiente día nos quedamos dormidos y agarramos el 2do trenesito, nos dejó en Bellevue (1,700mts) y los demás alpinistas le seguían en el trenesito hasta nido de águilas y nos veían raro por bajarnos antes. El punto de bajarnos antes es que nos manteníamos con nuestro estilo purista y hacer 3mil mts de desnivel antes de llegar a la cumbre. Ese día fue el menos productivo, caminábamos una hora y descansábamos otra, comíamos y descansábamos más, después de muchas horas habíamos llegado a nuestra meta del día: 2,800mts y justo ahí había un refugio abandonado: Des Rognes, pero que nosotros lo apodamos “El Roñas”, estaba chido, era sólo un cuartito y en la noche había un chingo de ratas que no nos dejaron dormir. 7ma noche. Y era hora de llegar al refugio Gouter (3,800), había problemas, no teníamos reservación, y ese refugio es el más visitado del Mont Blanc, trepamos la última pared de 500mts verticales, donde hay escaladitas coquetas, de un II grado alpinístico y la gente nos recibió muy bien, igual que en el monte rosa, y afortunadamente sí había dos camas disponibles. Nos dedicamos a comer y agarrar fuerzas, comida del día: unos buenos paninos de jamón y queso y nieve derretida con tang para que amarre. Dejamos todo listo y a la meme. 8va noche. No pude dormir casi nada, sentía ese cosquilleo en la panza, nervios, pensando en que nada nos faltara y todo estuviera bien. 2:30am y pinche alarma suena, yo no quería levantarme de la cama, tenía mucho sueño pero Ricky a madrazos hizo que me alzara y a ponernos el equipo, la ropa contra el frío, armar la mochila para atacar la cumbre y a cocinar una excelente crema de champiñones para traer toda la galleta. Últimos detalles: crampones, piolet, arnés y encordados, encender lámpara y empezar a andar. Paso a pasito vamos alejándonos del refugio, se ve la ristra de cordadas adelante y nos damos cuenta que fuimos los últimos en salir. Ricky y Yo calladitos, siguiendo huella o haciendo nuestra propia huella más eficiente, el frío nos hace taparnos hasta dejar sólo los ojos descubiertos y ahí la llevamos, bien seguros en cada paso y poco a poco vamos pasando varios grupos, nos sentíamos fuertes y seguros. Después de algunas horas llegamos al refugio des Vallots, es sólo un cuartito para refugiarse en caso de emergencias, y nos metimos para calentar nuestras manos y comer algo, descansamos media hora y aún el frío me hacía temblar mucho, pues sólo traía la drifit, treplayera y la goretex, no me había puesto la polar y nunca me la puse en el resto del día. Me arrepiento de esto. Y a seguirle, se logra ver la cumbre y parece cerca, pero la pendiente se hace aún más pronunciada e ir en la cresta no está chido pero le da ese buen toque de adrenalina, había que ir a paso lento pero seguro.

Poco a poco vamos acercándonos, cada grupo que va bajando nos animan para seguirle y que falta poco, algunos nos reconocieron que eramos los mexicanos y nos animaban más. La pendiente empieza a ceder, las piernas avisan que estamos cerca, y entra esa duda de que si es una cumbre falsa o no. A pocos metros la cresta acaba, la pendiente también, ves a tu alrededor y no hay más por subir, estamos en la cumbre!! muchos de ustedes me entenderán, es un sentimiento único, se siente la felicidad por el simple hecho de estar ahí y ser libres, sentirse vivo y al mismo tiempo estar más cerca del cielo, me volteo hacia ricky con una sonrisota y estrechamos la mano, un fuerte abrazo y a tomarnos la foto para el recuerdo, la bandera de México no puede faltar. Estuvimos cerca de 20 minutos en la cumbre disfrutando el momento, pero aún falta la mitad del camino, bajar y volver a casa sanos y salvos, así que con mucho cuidado emprendemos nuestro descenso, ya más tranquilos pero con la gloria de haber alcanzado la cumbre. Pasamos por el Gouter para recoger nuestras cosas, cargamos mochilas de 20kgs otra vez, bajamos hasta el roñas y ahí nos quedamos junto con las ratas. 9na noche. Preparamos mochilas, un buen desayuno y a seguir bajando. llegamos hasta el trenesito, nos trepamos, llegamos hasta St Gervais – chamonix – Morzine – Avoriaz y fin del día, armamos camping. Pero todavía no acaba la cosa, nos merecíamos brindar y junto con unos Belgas y otras miles de personas tomamos y tomamos.

Estábamos felices por lo que habíamos logrado, aunque ricky casi se cae a la fogata. 10ma noche. Amanecemos, esperamos unas horas y empieza el Tour de France, sí! fuimos a ver una etapa del tour de france, chingón! pasaron todos los ciclistas y nos regresamos al pueblo, volvimos a dormir escondidos en un parque. 11va noche. y el doceavo día ya fue todo el día viajando entre francia e italia para regresar a mi depa en Piacenza. Llegamos ya muy noche y a descansar y avisar a la familia y amigos que estamos bien. Ésta aventura se ha acabado y después de exactamente 1 mes puedo compartirla con ustedes. Les adjunto algunas fotillos.
Nos vemos estos días en las montañas o dándole chido a la vida.
Ci vediamo in vetta.
Les mando muchos saludos y un fuerte abrazo.
Gracias a mi nalga, Ricky Chapa, por haber compartido ésta experiencia conmigo.

Javier Barreda

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