Cerro El Muerto

Reseña escrita por Luis Leonardo Zamora
Fecha: 5 de Agosto de 2012
Título alternativo: “Llamado a la Lluvia.”
Altimetría: Luis Leonardo Zamora

El domingo 5 de Agosto, nos reunimos Oscar Araujo, Joaquín Cisneros y Leonardo Zamora (redactor) a las 7:30 AM con la idea de ir al cerro del Muerto, el cual yo no conocía, dejamos el auto en Laguna de Sánchez (1800 MSNM) para iniciar el recorrido a pie a las 9:30 AM aprox. Tomamos el camino central con la idea de no tomar raite, el clima fresco estaba ideal, la vista de la montaña era espléndida, y esperábamos tener una magnífica vista desde la cima si lográbamos llegar ahí.

El Muerto, ruta desde Laguna de SánchezCruzamos el valle en una hora, saliéndonos del camino a las 10:30 AM para dirigirnos a la vereda que sube por la cañada por donde subiríamos, para esto nos venía siguiendo un simpático perrito, al cual debimos correr al entrar a la cañada para que se regresara a su casa. Seguimos la vereda por el fondo de la cañada, la cual fue difícil de seguir en algunos momentos.

Buscábamos llegar al puerto en la parte superior de la cañada, sin embargo, algunos deslaves de llevaron el camino y perdimos el rastro del sendero, por lo que luego de buscarlo sin éxito terminamos siguiendo senderos de vacas debiendo subir a campo traviesa hasta alcanzar la arista del hombro por encima del puerto, esta era supuestamente la parte tranquila del recorrido.

Llegando a la arista (2536 MSNM) descansamos 10 min., teníamos una esplendida vista de los Picachos de Minillas y del puerto Nuncio, justo debajo de nosotros, además del valle de Laguna. Continuamos el ascenso por un sendero el cual perdimos un punto por seguir el equivocado, debiendo batallar un poco más para luego encontrarlo y seguir por el lomo.

Cabe decir que el bosque dentro de la cañada y hasta el lomo es de una belleza soberbia, altos oyameles, que ya en el lomo fueron sustituidos por encinos y pinos de menor tamaño. Sin embargo al ganar altura, este se terminó, pues fue consumido por un incendio, quizás producido por un rayo, sólo eran visibles troncos muertos de árboles quemados, los cuales nos llenaron de tizne al pasar junto a ellos, lo cual no me había pasado antes. Ya para entonces la visibilidad era muy limitada pues las nubes habían cubierto la montaña.

El terreno en esta zona era difícil pues era inestable, las rocas se movían por falta de vegetación, la pendiente para entonces se erguía con mayor prominencia, hasta acercarnos a una especie de pared rocosa, por la cual ascendimos con sumo cuidado pues todo se movía. De hecho hubo algunos desprendimientos que afortunadamente no causaron daño a nadie. Luego debimos seguir un poco a la derecha buscando alejarnos de la pared para acercarnos a un puerto con rumbo a los pies.

Ya en la arista cimera, el sendero fue mucho más sencillo, pues al parecer las chivas han hecho vereda en ella, aquí las señales del incendio seguían presentes pero en menor magnitud, pues había varios pinos saludables, afortunadamente el incendio no cruzó del otro lado, supongo por ser el costado de sotaviento, el cual soplaba sin reparo.

Seguimos con cuidado por las rocas inestables, llegando a una primer cumbre falsa donde irguieron un asta, pero seguimos unos 10 minutos más hasta la cumbre mayor, en el pecho, (2965 MSM) a las 2:30 PM, en un momento en que se abrió una ventana en la nube pudimos ver el valle de Laguna, pero lo demás seguía oculto.

Aprovechamos para comer, y descansar un poco, estaba refrescando por lo que Joaquín buscó recostarse para evitar el viento, mientras yo me puse a construir un mono con piedras que marque la cima, el cual espero aguante ahí algún tiempo más. El sonido de truenos por el sur nos alertó a prepararnos para bajar, la lluvia era inmiente.

Tomamos las fotos de cubre e iniciamos el descenso a las 3:30 PM justo con la llegada de la lluvia, la cual pronto cambió a granizo, heladas y pequeñas esferas de hielo, afortunadamente teníamos casco, pero si dolía en la cara. Oscar se refugió en unas rocas, pues caían de costado por sotavento, afortunadamente yo tenía impermeable, pero mi pantalón estaba empapado y helado, seguimos por la arista, habíamos escuchado un trueno solamente, pero no deseaba estar en la cima justo con una tormenta eléctrica.

Altimetría Muerto 1La visibilidad era limitada, al llegar a la entrada del puerto de descenso, la lluvia cesó dándonos un descanso, nos apoyamos del GPS para seguir el sendero de bajada además de algunas marcas que dejé en el ascenso. En un punto ya en la zona de las rocas movedizas me paré sobre una gran roca la cual se deslizó con migo encima, caí sobre ella, por fortuna fue como patinar montado en la roca, sin rodar ni ser aplastado por ella. Esta vez encontramos la vereda correcta al puerto, pero en un punto la perdimos para encontrarla nuevamente.

El cielo se despejó un poco al llegar a la arista del puerto, tomamos más fotos en el sitio donde habíamos descansado y continuamos hasta llegar al puerto para seguir esta vez el sendero correcto e intentar marcarlo mejor. Del puerto surgen 4 caminos, pues hay otro que baja seguramente al Hondable y otro que parece dirigirse al pico menor del puerto.

El sendero sigue por el costado del lado del muerto sin bajar mucho por bastante tiempo, pasa por sobre un gran deslave, donde cuidamos de no resbalar, pero de nuevo tuve una fuerte caída que no pasó de un sentón, seguimos por el sendero por una pendiente casi horizontal, hasta llegar a una cerca por donde habíamos cruzado, sin lograr seguir el perdidizo sendero; ahí iniciaría el descenso, el cual hicimos definitivamente al llegar a una cañada.

Buscamos dejar marcas suficientes, la lluvia volvió a caer al llegar a la cañada, el sendero ahora era más fácil de seguir y no tardamos mucho en salir al valle (1800 MSM) a eso de las 6:30 PM; la lluvia cesó y continuamos tranquilamente, nos ofrecieron raite, pero preferimos caminar; y aprovechamos para degustar algunas manzanas de la cosecha, las nubes cubrían las montañas, y el cerro del Muerto no era visible en absoluto.

Casi a la mitad del valle, la lluvia regresó, esta vez con mayor intensidad, fue muy agradable caminar bajo ella, sin embargo, al llegar al auto (9:30 PM) aún era intensa, me cambié en el interior del auto y lo moví a una cochera para los demás poder cambiarse en un sitio seco, logrando partir secos y satisfechos, aún bajo la lluvia, la cual no paró, teniendo sólo un descanso al llegar a Ciénega de González; condujimos a baja velocidad, llegando al punto de reunión en Monterrey a las 11:30 PM, 2 horas de camino, apreciando con gusto que ahí también había llovido.

Saludos,
Fugaz

Agregado de Joaquín Cisneros:
“Ayer estuvo super loco el cerro del muerto… granizada machin en la cresta, con viento nada amistoso… al final había varios montañistas agandallando las manzanas de los sembradíos de la Laguna de Sánchez!…. se les hace fácil..”

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