El Avionazo, Tres Picos

Reseña escrita por Luis Leonardo Zamora (Fugaz)
Fecha: 15 de Enero de 2012
Título alternativo: “Explorando en la Sierra de San Miguel y del Fraile”
Fotos: rob Santos
Altimetría:

Ya hacía tiempo que queríamos conocer el cerro de Los Tres Picos, mejor conocido como el Avionazo, pues ahí se estrelló hace unos 40 años una avioneta, dedico esta reseña a Marcelo Torres, pues nos ayudamos por las indicaciones y mapa en su libro para dar con la vereda correcta, y buscar llegar a la cumbre de este pico que nos faltaba por conocer.

Para esta excursión nos reunimos a las 6:30 AM en el Tec un reducido grupo de 4 exploradores: Roberto de los Santos, Joaquín Cisneros, Oscar Araujo y Leonardo Zamora (el que escribe) Partimos en un auto rumbo al parque Potrero Chico luego de una parada por gasolina.

El clima de ese día estuvo prácticamente inmejorable, fresco y soleado, al irnos acercando a la montaña una gruesa capa de nubes nos impedía ver su cumbre, a pesar de estar clareando ya, sin embargo, pudimos apreciar la cañada por la que debía transcurrir la vereda, dimos vuelta en el restaurant Monclova y dejamos el auto en las afueras de la última casa donde lo encargamos a don Natividad.

Luego de alistarnos, empezamos el recorrido a las 7:40 AM a 517 MSNM, brincamos la cerca para seguir 1.5 kms por un camino de terracería hasta una bifurcación, donde a pocos metros de pasarla seguimos un sendero muy bien trazado que nos dirigió a la torre de energía eléctrica, junto a ella vimos un poste de madera el #39, de forma que vimos que estábamos en el sendero correcto.

Primer descanso en la cañada

La vereda estaba muy bien trazada, seguimos por 2.5 km. Un desnivel de 400 metros hasta llegar a la cañada que lleva a la cumbre, a las 9:12 AM (1000 MSNM) llegamos a una zona de encinos grandes en la zona de la entrada, donde vemos que acostumbran descansar, nos sorprendió ver algunas prendas dejadas al parecer no más de 3 meses por lo bien conservadas, además por el buen estado de la vereda.

Seguimos por la cañada encontrando a 500 m. la primer bifurcación, seguimos el rastro por la izquierda y 400 metros más adelante una segunda tomando nuevamente por la izquierda, esta zona transcurre en un chorreadero, pero de rocas grandes que se mueven todas por estar en un desnivel pronunciado, a poco más de 100 metros de la segunda bifurcación vimos la vereda que sale de la cañada nuevamente por la izquierda, al fondo por la cañada se alzaba una pared muy alta.

La vereda en esta zona transcurre por un espeso bosque de encinos, se torna perdidiza pero está bien marcada, va rodeando para subir a la arista, en esta zona suponemos alguien se perdió y puso otras marcas, pero finalmente dimos con la ruta correcta, rodeamos para subir por una saliente hasta llegar a un mirador (11:26 AM, 1483 MSNM) unos metros antes hay un recoveco sombreado.

Fugaz en la cruz

El mirador es el inicio de una zona de rocas grandes donde se aprecia una espléndida panorámica, aquí nos dimos gusto tomando fotografías, y nos aplicamos bloqueador mientras reponíamos fuerzas. Seguimos el sendero por entre las rocas por una hora más hasta llegar a la cruz a las 12:28 PM, a una altitud de 1700 MSNM.

La cruz se encuentra en la sombra de dos grandes pinos, nos extrañó que esta no estuviera en la cima, me parece más bien que referencia a la caída del avión, el cual debió haber caído más arriba, supongo cerca del murallón. Descansamos poco menos de una hora tomando fotos; en este punto vimos el libro de cumbre, pero estaba en muy mal estado, pues estaba fuera de la caja protectora y sin bolsa, tampoco había pluma. Al ya no caber dentro de su caja, decidimos bajarlo para preservarlo.

Diario de una montaña

Luego de esto reiniciamos el ascenso, demoramos varios minutos buscando la ruta a la cumbre, en un bosque muy cerrado, hasta que nos dimos cuenta de que la mayor parte de los que vienen a este sitio sólo llegan hasta la cruz; entonces buscamos abrir nuestro propio sendero, fue una ardua labor, me imaginaba una inmensa muralla casi impenetrable al principio, pero ya mentalizados nos fuimos abriendo paso como pudimos; avanzábamos lo más rápido que nuestras fuerzas nos permitían, Oscar abría paso al frente, pero nos fuimos relevando ese puesto, para compensar, seguimos siempre la pendiente más cómoda; en mi particular, las ramas rasgaron mi pantalón, y debí arreglarlo para no destrozarlo por completo y perder su protección; pero sabíamos que debíamos llegar y seguíamos adelante.

Luego del esfuerzo realizado, llegamos a la cumbre a las 2:30 PM, no había cruz, tan sólo una antena de transmisión, estábamos a 2067 MSNM, el cielo claro y limpio, nos brindaba una espléndida panorámica de 360 grados, ascendimos un desnivel de 1550 metros al norte a lo lejos vimos una montaña que quisimos suponer sería la cabeza de león, al oriente teníamos la ciudad de Monterrey bajo una capa de nubes bajas, apenas sobresalía el Topo, atrás estaba la Silla, al fondo lo que supongo es la Chancaca, y demás picos en la Sierra Madre que no supe identificar (el muerto posiblemente entre ellos), identificamos Chipinque, Mitras, al sur vimos Aguiluchos del Sur, la Calle, y dentro de la sierra donde estábamos (el Fraile y San Miguel) el San Miguel al Sur, la cabeza de Sapo, Everest, al poniente el Potrero Chico, la Palmitosa, el Toro, al fondo la Caja Pinta, y la Popa, y más cerca la Tía Chena y detrás otra montaña solitaria.

Vista desde la cumbre a entrada Potrero Chico.

Permanecimos 50 minutos en la cima comiendo finalmente en mejor forma, y tomando fotos para recordar este sitio e inspirarnos a regresar el diario sustraído. Emprendimos el regreso a las 3:20 PM, a partir de este momento contaríamos con sombra toda la bajada, tardamos casi una hora en atravesar de bajada el bosque y llegar a la cruz (4:15 PM), lo bueno es que la dificultad del camino mejoraría; en media hora llegamos al mirador, otra media hora para entrar al chorreadero en la cañada, el cual lejos de ser fácil, fue bastante agotador, pues estábamos débiles y todo se movía, fueron 20 minutos; descansamos a las 5:35 PM para comer algo y reponer fuerzas, nos quedaba una hora más de luz.

A las 6:30 llegamos al poste, llegando así al camino de terracería antes de que oscureciera, y al auto a las 6:57 PM, para emprender el retorno a casa, luego de un espléndido recorrido.

Saludos,
Fugaz

Vista a Mitras y a Chipinque
Vista al Sr. Sapo
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2 comentarios sobre “El Avionazo, Tres Picos

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