Pico de Orizaba – Citlaltépetl

Reseña escrita por Alejandro Pantoja
Fecha: 16 de Septiembre de 2011
Título alternativo:  “Una cima…una nueva lección de vida”

Todo empezó para mí el miércoles 14, saliendo tarde del trabajo y apurado para tomar el vuelo a México, llegando al aeropuerto no me dejan pasar sin documentar por un tenedor de plástico de montaña, con la presión del tiempo y la ansiedad de empezar el viaje, me regreso y tras algunos minutos de fila ahora si ya estamos listos para empezar. Finalmente ya en el avión me doy cuenta de hacia dónde voy y empiezo a tener las primeras dudas ¿Estaré preparado para subir? ¿Que tan difícil será? ¿Si me da mal de montaña que voy hacer? Y muchas otras que se resolvieron con una buena siesta en el avión. Finalmente llegamos al aeropuerto y Javi iba retrasado, al igual que las maletas que tardaron como media hora en salir, ya saliendo me indica Javi que está en la puerta  4 ahí voy caminando y me dice ya me movieron voy en la 6, empiezo a correr y me vuelve a marcar que lo volvieron a mover, le digo que ya no se mueva y acabo alcanzándolo en la puerta 8, empezamos la aclimatación a 2400m, suficiente para sacarme el aire por un instante.

Ya en la camioneta decidimos empezar el viaje hacia Puebla, y llegar ahí a cenar, pensábamos cargar gasolina en la salida y se nos paso la gasolinera, justo donde empezaba el trafico debido a la reparación, fueron cerca de 20 km de incertidumbre y 3 hrs de trafico sobre si llegaríamos a la siguiente gasolinera dado que ya no quedaba nada en el tanque, al final la libramos y tras 4 horas de camino llegamos a Puebla(2 a.m.), unos tacos en la central de camiones y a dormir en el primer hotel que apareció. Pasadas de las 9 a.m. salimos rumbo a Tlalchichuca, llegamos con Don Canchola y nos fuimos por unas quesadillas y unos jugos al mercado, compramos lo que nos hacía falta y como a la 1 p.m. empezamos el camino hacia el refugio.

Durante todo el camino esta es la vista que teníamos, lo que me trajo un poco mas de dudas ¿Podremos subir? ¿Qué pasa si nos toca tormenta? Pero bueno ahí seguimos el camino, cerca de las 4 p.m. la camioneta simplemente decidió que ya no quería subir, estuvimos alrededor de 2 hrs trabajando como obreros para reparar el camino quitando piedras tapando hoyos, comenzó a llover lo que complico un poco más la maniobra, finalmente decidimos entrar a la camioneta tomar aire y analizar las opciones:

  1. Regresar y buscar el otro camino que Javi sospechaba existía
  2. Acampar ahí y hacer cumbre desde ahí.
  3. (Opción trepa) Agarrar todo lo que necesitamos y cargarlo al refugio.

Efectivamente tomamos lo necesario cada quien su equipo para dormir, ropa, mochila de ataque con todo lo necesario y dividimos, la comida y hoyas para Javi, la garrafa de 10L de agua para mí (Unos 30 kg).

Tras 1:30 hrs y unos 3 km de caminar ya a 4,000 MSNM y escuchar un curioso tamboreo en la cabeza que algunos podrán identificar. Finalmente llegamos al refugio donde ya estaba un grupo de 5 chilangos(compatriotas), Javi se adelanto un poco y muy generosamente comenzó a preparar un chocolate caliente que me aliviano bastante, extendimos todas las cosas dado que con la lluvia se nos mojo la ropa sleeping y demás y proseguimos con una pasta con jamón, tomate, champiñones y un quesillo que compramos en Tlalchiluca, bastante buena pero ahí extrañamente no tenía hambre lo único que quería era dormir, empezaba el mal de montaña en palabras de Javi por lo que me sacrifique agarre la pasta y me la comí a como Dios me dio a entender. Ya cómodamente acostado me dice Javi yo cocine te toca recoger, no puedo mencionar lo que paso por mi mente pero total me salí del sleeping y fui a recoger, ya con todo bien guardado ahora si a dormir. Tras una hora o dos quizás empieza a llegar más gente y hacer mucho ruido, traían niños que iban gritando y corriendo, supuestamente iban a hacer cumbre en 2 hrs cerca de las 12 a.m. finalmente se callan y proseguimos para que al paso de esas dos horas nos vuelvan a levantar, en ese momento le digo a Javi “wey ya se me quito el sueño” insinuando vamos a darle, Javi me dice a “a mí también” a lo que prosigue ver el reloj y decir “no mames son las 12.30” minutos después escucho a Javi roncar, por lo que asumí no íbamos a empezar a subir aun. A las 2.15 am suena el despertador de Javi y ahora si tras unos minutos de preparación psicológica (necesarios para poder levantarte) desayunamos, nos vestimos y empezamos a subir, probablemente después de las 3 a.m. Ya sobre el camino nos percatamos que el grupo de chilangos salió probablemente unos 5 min después que nosotros, empezaron muy fuerte tras unos 20 min nos alcanzaron esos 20 min fueron los más pesados para mi, pese a no tener mal de altura los músculos no sabían ni que hacían,  luego se desfondaron un poco  los chilangos y ya entrado yo en calor los volvimos a pasar, en ese momento yo veía a Javi subir como si nada, poco antes del laberinto paramos por unas galletas y agua, para entonces el “guía” de los chilangos nos alcanzo y nos paso, iba a muy buen paso y sin esfuerzo. En el laberinto llegamos todos agrupados nos pusimos los crampones sacamos el piolet y empezamos a subir, yo todavía me preguntaba dónde estaría laberinto dado que la subida fue prácticamente vertical, tenía un buen grado de inclinación y partes pesadas pero fue relativamente rápido. Conforme íbamos subiendo a mí me iba dando más y más hambre por lo que mi pregunta constante era nos podemos parar a comer, a lo que Javi respondía, en el glaciar.

Finalmente y ya con el amanecer pudimos parar a comer, en realidad fue cuando le dije a Javi ya no subo voy a tragar, pero ya estábamos prácticamente en el glaciar, lo que nos dio oportunidad de tomar un par de fotos y obviamente comer algo.

Alrededor del cuarto para las 8 estábamos ya en el glaciar y empezamos la parte divertida de la montaña, ya para entonces se veía lo que parecía ser la cumbre. Algunos minutos después vimos un grupo bajando el primer grupo que empezó cerca de media noche, cuando nos topamos al guía de bajada me comentó que nos faltaban unas 5 hrs (a lo que yo pensé no sabe de qué habla, Javi me dijo que en unas 3 subimos), y me dijo también que tuviéramos cuidado que las nubes detrás de la montaña se cerraban cerca de las 11 a.m. y nos podía tocar tormenta. Seguimos subiendo, para entonces el grupo de chilangos se nos había empezado a adelantar ellos iban en línea recta mientras nosotros hacíamos un zigzag.

Cerca de las 10 a.m. tomó la segunda foto de Javi con postura de derrota, algunos lapsos de cabeceó/dormitadas incluso mientras caminábamos de los dos (probablemente la falta de oxigeno), en este momento íbamos en la parte media del glaciar, justo donde mi mente ya me hacia reflexionar sobre si seguir o bajar. Tras varis comentarios a Javi de “Ya mejor hay que bajarnos ahí muere” y respuestas de Javi “Vas llegar a la cumbre a huevo… Aunque te tenga que…” dejémoslo en que me ayudo bastante psicológicamente hablando, vi que él iba más cansado físicamente (mal de altura) por lo que le sugerir cambiar y yo abrir el zigzag, así seguimos otro tramo pero para mí era muy cansado y frustrante caminar y no sentir que avanzaba por lo que en ese momento le dije ya no sigo así, me voy a ir recto y Javi me dijo como sea más cómodo para ti, en ese tramo nos despegamos yo ya simplemente quería subir y le daba como si fueran sprints, después me tiraba la falta de aire, me levantaba y le volvía a dar sin pensar. A las 12.30 llegue prácticamente a la cumbre ahí deje mi mochila en unas piedras y regrese a ver cómo iba Javi, que por lo que me menciona se había resbalado y me había hecho señas y Eos de los cuales ni me percate (con el viento no se escuchaba nada) afortunadamente estaba bien y yo lo veía seguir paso a paso.

Desde arriba me toco llegar con el cielo aun despejado y ver como se cerró en un instante a mi lado se hacían pequeños remolinos en la nieve y había rafagas que inclusive me movían, por instantes las mismas nubes hacían que apenas se viera Javi. Poco después me hace señas de que no anda bien bajo a ver que le pasaba y me dice “No veo nada tengo la vista nublada” a lo que respondo “Ya no te falta nada 10 m(faltaban unos 30m, cuestión de perspectiva), pásame tu mochila ya vas a llegar”, y él dice “No, yo subo con mi mochila, nada más ponte atrás por si me caigo” y así seguimos unos 10 min hasta llegar a las piedras donde deje mi mochila, comimos tomamos agua y finalmente subimos a la cumbre(ahí si 5-10m más), le dimos la vuelta al cráter.

Fotos video, nos pego el viento y ahora si a empezar a bajar, la parte divertida. Empezamos a bajar caminando, la primera vez yo me resbale y ya me frene (He de recalcar que nos toco bastante nieve, sin embargo en la bajada se acumulaba en los crampones se compactaba y se volvía muy resbaloso, eso y la inclinación del glaciar en especial en la parte superior no ayudaba mucho), seguí bajando y Javi iba atrás ya mal por la falta de oxigeno en eso me grita espérame por lo que me freno,  él se resbala después y se detiene, se queda ahí anclado a lo que le digo pues ya deslízate y él se empieza deslizar, me pasa y sigue se frena, y yo reflexiono “¿Por qué no? me acuesto y hago lo mismo, después le digo toma video y el no entendió eso pero tomo fotos, sigo bajando y luego me anclo y le tomo video ya si continuamos durante por lo menos medio glaciar. La última parte no deslizábamos mucho por lo que ya seguimos a pie.

Paramos al final del glaciar tomamos agua y volvimos a darle ya sobre el laberinto que también estaba complicada la bajada, salvo que aquí por las piedras y demás no podías deslizarte, era un poco mas riesgoso. Finalmente llegamos al punto donde nos habíamos puesto los crampones e hicimos lo opuesto tras 4 hrs de bajada llegamos al refugio, ya Javi se había tomado un Tempra e iba alivianándose cada vez un poco mas de oxigeno. En el refugio teníamos la esperanza de alcanzar al otro grupo y que nos bajaran por lo menos las mochilas, sin embargo no fue así, uno de los ayudante de Canchola nos dijo que ya habían bajado a los últimos, en ese momento Javi se recostó por un momento en la tarima a lo que mi reacción fue “Pues ni modo a darle vámonos” empacamos todas las cosas, el ayudante de Canchola no creía que fuéramos a bajar cargando las cosas a lo que respondimos pues así subimos, salvo que ahora en lugar de tomar el camino decidimos hacerlo recto e irnos por el monte, cortando un tramo considerable de camino. Finalmente para las 6:30 pm- 7 p.m. llegamos a la camioneta ahora si irónicamente con un cielo despejado y ya listos para ir a cenar como nos lo merecíamos en Tlachichuca.

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