Cañón de las Reflexiones

El paso del caballero. Foto por Rob de los Santos
El paso del caballero. Foto por Rob de los Santos

Reseña del Cañón de las Reflexiones

Por Nancy Marrón

Domigo 11 de octubre del 2009. Se pronosticaba un día lluvioso con una temperatura entre los 17 y 22 °C.  El grupo de los Trepas estaba  ya reunido en la famosa pantalla y en punto de las 7:20 am se inicia oficialmente la aventura. (Un breve encuentro con Morfeo me impide resaltar los highlights del trayecto en coche.)

Al fin llegamos al punto donde dejaríamos los coches. Aún no terminaba de abrir bien los ojos cuando Nifi ya había hecho el primer milagro del día: la aparición del buff de Kika. Perdido desde hace varios años, durante su última visita a este cañón.

Javier en la clásica foto inicial.  Por Dante Orta
Javier en la clásica foto inicial. Por Dante Orta

Tras caminar un poco, esquivar a los coches que  transitaban por la carretera que debíamos cruzar, pasar por una reja de púas enojadas y cruzar otra carretera por debajo de un puente, una caminata en un terreno plano, cubierto por piedras de río, marcó el inicio oficial del recorrido.

Muy amena la caminada, todos contentos y platicando… hasta que empezó la subida. Así, sin más preámbulos, empezamos a subir por el monte empinado como cabras. Ya que las piernas se quejaban y los pulmones estaban por colapsar, alguien decidió hacer una pequeña pausa que nos permitió recuperarnos y establecer claramente- por medio de un teléfono descompuesto- que  Martina  alimenta los pies.

Luego de unos minutos de haber emprendido nuevamente la marcha nos encontramos con un caminito de piedra junto al barranco con una vista increíblemente linda, y un poco más adelante hubo terminado la subida.

Ya en la cumbre, Sergio, con su habitual paciencia, nos pidió que nos pusiéramos los arneses y cascos para empezar los rapeles. Cada uno de los viejos formó un equipo con tres personas más a las que ayudarían. Los meros meros, los güeros, los duvalines, los abejos asesinos, y… los demás.

Empezamos a bajar por entre las piedras con técnicas sacadas de “Las Locuras del Emperador” (para cualquier duda consultar a JP, seguro se las puede explicar con detalles…es de Disney) y con el sonido de fondo del choque de los mosquetones y demás fierritos que llevábamos colgando; una que otra resbaladilla natural y empezaron los rapeles.

reflexiones2
Martina. Foto por Dante Orta

El primero era chiquito, de unos cuatro metros; suficientemente corto como para evitar accidentes y suficientemente largo como para sentir la emoción de rapelear por primera vez. Después el primer descenso de verdad, unos 10 metros, terminando en un descanso que tenía una vista digna de fotografiar (y un tubo de PVC que todos se empeñaron en usar de trompeta). Luego uno de los repeles más largos (¿unos 17 metros?) hasta el charquito que nos daba la cordial bienvenida al siguiente descanso, la zona oficial del lunch y del chocolate caliente que Axa compartía.

reflexiones3
Foto por Dante Orta.

Luego un rapel largo pero de varias etapas en la que al final había que irse por la derecha o caerse a un agua estancada verdosa y burbujeante (de la que Martina me salvó). Mientras tanto, David iba hasta atrás quitando cada una de las cuerdas y haciendo peripecia y media para no morir mientras bajaba a lo salvaje- sin cuerdas, arneses o seguros- por algunos tramos del recorrido que todos cómodamente descendimos colgando. (Un agradecimiento a su valentía. J) Un poco más de camino y luego el “último rapel”, un poco complicado por las exóticas formas de las piedras, pero ya con todo el grupo de trepacerros esperándonos abajo y echando porras.

Y ahí, creyendo haber hecho ya todos los rapeles, procedimos a descansar y quitarnos nuestros cómodos arneses (¿a poco no son confortables, Nifi?) y a comer algo. Y luego… ¡chatacuás! Que aparece un muffin de chocolate con velitas naturales y se oye el coro de las mañanitas al estilo trepas (¡Qué detallote, mil gracias a todos!)
Ya habiendo recuperado fuerzas, a continuar el descenso. Ocurre luego el segundo milagro: el descubrimiento de un ser aparentemente extraterrestre, el gusano-perro. Fuimos incapaces de entablar una conversación que nos diera idea de sus orígenes y las razones de su visita al planeta, pero creo que podemos confiar en que su deseo no es acabar con la raza humana.

El gusano. Foto por Dante Orta
El gusano. Foto por Dante Orta

Y así, todo el grupo iba feliz por el cañón cuando… tan tan tan, vemos que faltaba un rapel más. A equiparse otra vez para cerrar con broche de oro los descensos. Ya sólo quedaba la caminata-trote de regreso, que estuvo súper a gusto por la vista, la comodidad del terreno y el clima. Luego otra vez el puente, la carretera y las púas asesinas de pantalones para regresar a los coches, sanos y salvos y con una aventura que agregar a la lista del grupo.

Para terminar, quiero pedirles una disculpa a todos porque tengo muy mala memoria y no me puedo acordar de todos los nombres de los equipos y seguro se me pasaron muchos detalles (unos porque no íbamos todos juntos y otros nada más por vaca; por ejemplo, el nuevo verbo “Landear”, que encierra toda una novela).

Pues así fue, un memorable domingo más con el grupo de trepacerros, los primeros rapeles de muchos de nosotros y una aventura para todos. ¡Qué buena forma de terminar la semana!

Anuncios

11 comentarios sobre “Cañón de las Reflexiones

  1. jajajaja esta bien chida la reseña, muy divertida !!
    Si, el buff de Kika llevaba como 6 años desaparecido, gracias NIFI !! jajaja
    Me parece que el gusano-perro era un gusano X que se acababa de comer un huevo.

    Se acuerdan de:
    Los erizos son felices en invierno ? jajaja algo asi.

    saludos a todos !! otro viejo o que ?

    Me gusta

  2. No hay excursión que no invites a Morfeo Ojitos!!! jajaja
    Nifi wooow! y el mágico mundo de JP

    Has hecho una de las reseñas más felices que he leido jaja
    Feliz Cumpleaños!!!! y nos vemos pronto pronto!

    Me gusta

  3. Chido Naccy, de otros grupos que me acuerdo son los Emos, liderados por jo, los Avejos algo y el mio los Cecilianos Dilatados XD

    Saludillos a todos!!

    Me gusta

  4. Estuvo muy padre ese recorrido! gracias por la reseña Nancy!
    Por otro lado, me entere que lamentablemente kika ya volvio a perder su buff, esperemos lo encuentre nuevamente el proximo año.

    Me gusta

  5. jaja chida reseña nancy! esas palabras con un “super” adelante no dejan duda de que esta es tuya! 🙂 el buff de kika un milagro mas de nuestro querido nifi!!! yeah! eso de landear queda grabado en la historia trepacerros…jajajajaja

    Me gusta

  6. Esta bien chida, la reflexión, yo algún día pediré desde un principio hacerla desde el comienzo para estar conceinete de tomar tanto detalle, recordaste chido mcuhas cosas.

    By the way, el power ceciliano arrasará con todo la próxima vez jajaja, excelente equipo excelente…

    Me gusta

  7. no manchen!!! no sabía que la gente de verdad las leyera :O !!!
    lol
    bueno, muchas gracias por sus comentarios tan optimistas =)
    nos vemos el fin!

    Me gusta

  8. Muy buena reseña, claro que las leemos nancy!!! Aunque no lo creas jajaja. Un saludo a todos y espero que no se descuide el blog y siga muy actualizado.

    Me gusta

  9. jaja no David! la buff la tiene el joaco en su carro jijij. el rencuentro con la buff estuvo raro jajja. y que cosas que precisamente yo la haya encontrado. Justo di unos pasos, baje mi mochila para amarrarme bien los tenis y sopas! justo al lado estaba la buff semi enterrada. 9 meses despues en un mismo lugar.

    Gracias a esa buff dos generaciones la tienen tambien!

    =D

    saludos!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s