La veleta

La Via Láctea. Foto: Cruz González
La Via Láctea. Foto: Cruz González

“Conviviendo con nuestros amigos las nubes”

Reseña por Jose Mario “Abejo” Borda

Qué bien se siente regresar a la montaña, excelente diría yo. Respirar algo de aire freso, ver paisajes impresionantes y darnos cuenta de lo insignificantes que somos comparados a la par de ellos, llegar a lugares donde muy poca gente llega y más que nada alimentar un poco el espíritu. Nos quedamos de ver el sábado a las 5:00 en nuestro ya muy conocido punto de reunión, por desgracia esta vez el tráfico y la lluvia nos obligo a movernos de lugar. Ya en el nuevo punto de reunión protegidos de la lluvia, me dio mucho gusto empezar a ver más caras nuevas que conocidas y pues la verdad es muy bueno que esté llegando sangre nueva y entusiasta a nuestro club de aventureros.

Después de 1 hora de estarnos organizando ya estábamos todos en los carros rumbo a la gasolinera del puente atirantado. Llegando a la primera caseta tuvimos un contratiempo de aproximadamente 30 minutos pero la verdad es que nunca supe lo que estaba pasando ni a quien estuvimos esperando. Ya en el camino al pueblo de “san José de las tablas” o creo que era algo así, empezaron a llegar las curvas en la carretera y por consecuencia yo empecé a sufrir los estragos del “Mal de montaña” y por desgracia la cabeza me empezó a doler un poco pero nada de qué preocuparme. Bueno regresando a la historia de todo el grupo ya que me estoy desviando un poco más a mis vivencias personales, llegamos al famosísimo pueblo de Mesa de tablas, San José de las tablas, etc. Después de unas 2 hrs de haber salido de Monterrey, arribamos con un clima un poco frio mas frio de lo que todos esperábamos creo yo. Esperamos en la plaza unos 15 minutos en lo que nuestros líderes buscaban el lugar perfecto para establecer nuestra colonia nómada de trepa cerros. Ya con el lugar establecido empezamos armar las casas de campaña, cosa que a nuestro grupo se nos dificulto un poco por la compleja estructura de la casa de campaña, fuimos los últimos en acabar pero al final leyendo las instrucciones lo logramos.

Después pasamos a la fogata en donde la mayoría de nosotros estuvimos cenando y recargando energías para la caminata del día siguiente la cual estábamos consientes que iba ser un poco pesada. Algunas bromas, presentaciones y nos fuimos a la cama alrededor de las 11:00 P.M. Ya en las casas de campaña trate de poner un poco de ambiente en nuestra carpa, amenizando la velada con algunas historias de mis pasadas expediciones a la Antártida. Cosa que fue rechazada por los inquilinos de la carpa Dante y otros dos chavos que no recuerdo sus nombres (Soy muy malo aprendiendo nombres nuevos, perdónenme ustedes) que me dijeron que ya guardara silencio que querían dormir. Por desgracia mía al lado de nosotros se encontraba la carpa de “los danieles” la cual se podía escuchar que se traían muy bien ambiente lo que causo tristeza de mi parte ya que en mi carpa era todo lo contrario.

Paisaje matutino. Foto: Daniel Santos
Paisaje matutino. Foto: Daniel Santos

Ya por la mañana nos levantamos a eso de las 5:30 de la mañana con un poco de frio, nuestra tribu fue la primera en armar la carpa, después nos dirigimos a la plaza para tener un rápido desayuno. A eso de las 6:30 nuestro líder Sergio el teporingo nos explico rápidamente la última logística de la travesía y poco después estábamos partiendo hacia tierras mas cálidas hacia el norte en busca de comida y agua.

Empezó la travesía!! Ahora si llegaba el primer reto del semestre para todos los trepa cerros, Llegando al primer descanso que la verdad debo aceptar que me costó un poco, todos tomamos un pequeño snack y un respiro y continuamos.

Lo siguiente del camino fue un poco más tranquilo y pues fue un buen pedazo para que todos pudiéramos platicar y conocernos mejor. El siguiente descanso fue en una cabañita abandonada muy sexy en medio de la sierra en donde otra vez tomamos un pequeño break.

La cabaña sexy. Foto: Cruz González
La cabaña sexy. Foto: Cruz González

La vereda siguió muy tranquila y después de 1 hora llegamos al pie de la montaña más o menos para empezar una de las partes duras de recorrido yo ya estaba dudando si seguir por que raramente me estaba doliendo un poco la panza. Subimos la primera pendiente pronunciada y llego un punto en donde el grupo me espero por unos 10 minutos aproximadamente y fue ahí en donde pensé en rendirme pero gracias al apoyo del grupo y sus palabras de aliento y un poco de fuerza de voluntad y una medicina oriental milagrosa que me obsequio el famosísimo “cocky” pude llegar a la cumbre del famosisisimo cerro de “La veleta”.

Después de hacer cumbre y tomar una muy merecida comida que en mi caso tuve que ser pequeña por mi dolor de estomago continuamos con nuestro recorrido. Ya de bajada y con peligrosos deslaves de rocas que iban de los 30 cm a los 2 metros pudimos llegar abajo sanos y salvos con nada que lamentar. Ya en el camino de regreso después de unas 7 horas y con algunos berrinches del Dante llegamos al pueblo de “san Pedrito de las tablas” con un saldo positivo ya que la mayoría de los trepas acabaron el recorrido al 100% y fue algo que creo que no se esperaba tanto.

Foto: Cruz González
Foto: Cruz González

Piernas adoloridas, cansancio, raspones, rozaduras, dolores de panza, hambre, mal de montaña, callos, uñas encarnadas, sufrimiento, alabanzas al señor, etc. Pero creo que por algo lo hacemos y al final a pesar de lo que llegamos a sufrir vamos con una sonrisa en la cara y acabamos con una gran satisfacción en nuestras caras.

A veces la mayoría de la gente no entiende por qué lo hacemos, creo que muy pocos lo entienden yo creo que eso es lo que hace mas especial a nuestro club. Esa mística que solo los que llegan a estar en el club entienden y que la demás gente solo piensa que somos un grupo mas de locos.

Fin.

Fotografía satelital de recorrido:

veleta - Recorrido

veleta - Localización de recorrido

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5 comentarios sobre “La veleta

  1. Concuerdo, ilustrativísisima, pero bastante sesgada en mi opinión. Para empezar hubo una omisión total de la llamada que la naturaleza le profirió a abejo ese día…. de los cielos salío una estruendosa voz que decía “Abejo hijo mio, como ya tienes esas turbo mallas no necesitarás lo que te he alimentado últimamente, me lo habrás de devolver todo el día, le meteré turbo a tu digestión!”. Fuera de esa omisión, muy atinada la descripción del ambiente que se manejaba la carpa de los danieles.

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  2. abejo pasas la prueba para ser parte de trepacerros! estas loco y eres chido. Y oigan porque nadie me aviso de la foto? salgo filosofando!

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  3. En estas reseñas han salido frases muy buenas el cierre de esta reseña en especial me gusto. Eres un tipazo Abejorro Haha. Además, muy cierto el comentario de daniel “Abejo hijo mio, como ya tienes esas turbo mallas no necesitarás lo que te he alimentado últimamente, me lo habrás de devolver todo el día, le meteré turbo a tu digestión!” hahahah la naturaleza es muy justa!

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  4. Abejo lo digo de nuevo…soy tu fans! 🙂 jajaja que buena resena me saco una risaa estruendosa con el ambiente de la carpa de los danieles! jajajaj habra que ver que tal se pone en el proximo campamento..haber si los wikis me permiten ser parte de ella! jajajajaja

    buena resenaa y buenisisisma salida!!! el grupo excelente y el paisaje con las nubes…..sin palabras!

    yeah!

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